Introducción
Tenemos todo un mundo de formas de relación sexual, pensemos como decíamos al comienzo que las relaciones sexuales son una forma de compartir nuestras expresiones sexuales por tanto todas las formas de comunicarnos sexualmente, de decirnos o hacernos cosas que tengan un sentido erótico son recursos que podemos cultivar para hacernos más plenos desde el punto de vista de la expresión de nuestra sexualidad, también más unidos y más conocedores del otro.
Por ejemplo, podemos descubrir que a nuestra pareja le gusta que nos desnudemos eróticamente, o que a nosotros nos gusta susurrar al oído palabras que al otro le excitan, o que nuestra pareja puede aprender de nuestra sexualidad al vernos masturbarnos,... En fin, múltiples recursos que sólo están limitados por lo que a nosotros, a los dos, nos guste y no nos haga daño.
Como recurso para conocer el cuerpo, aparte de las relaciones sexuales, al menos en principio, es aconsejable comprar un libro de masajes y adiestrarnos en el masaje y el contacto corporal no sexual, esto sin duda nos ayuda a tener un mejor conocimiento de nuestras sensaciones y nuestros cuerpos.
Sexo anal

El hombre introduce su pene en el ano de la mujer. Muchas parejas consideran esto como una práctica homosexual, pero lo cierto es que entra dentro del repertorio de técnicas heterosexuales.
Hay que tomar algunas precauciones. El recto no posee sistemas fisiológicos de lubricación como la vagina, por lo que nosotros debemos de humedecerlo antes, con saliva u otros lubricantes. Con esto evitaremos el dolor y posibles desgarros. Hay que tener especial cuidado y penetrar lentamente.
La higiene es muy importante en estos casos, después de la penetración anal, nunca debe de realizarse coito vaginal o sexo oral, porque son muchas las bacterias que acumula el recto, aunque esté limpio.
Sexo oral
Hace referencia al contacto bucal con los genitales, que pueden ser los masculinos o los femeninos.
El sexo oral es una fuente de placer inagotable, donde la pareja chupa, besa, lame los genitales del otro, resultando muy estimulante por la humedad y suavidad de la lengua.
Pese a lo estimulante de la práctica, para muchas parejas el sexo bucogenital resulta sucio y cargado de connotaciones homosexuales.
Si para ellos la práctica resulta negativa, no tienen por qué hacerlo. El sexo está para disfrutar. Lo que hacemos debe satisfacernos a nosotros y no sólo a los demás.
CUNNILINGUS

El hombre estimula los genitales de la mujer, pasando la lengua a diferentes ritmos por el clítoris y entrada de la vagina.
FELACIÓN

La mujer estimula el pene, introduciéndolo en su boca, chupándolo y besándolo. Si la penetración es muy profunda puede provocar
náuseas en la mujer, porque se estimula la garganta.
A los hombres les resulta muy placentero eyacular en la boca de la pareja, esto no supone ningún peligro, siempre que la pareja no sufra de ninguna enfermedad de transmisión sexual.
El "69"
Debe su nombre al parecido de la postura que se adopta con la inversión de los güarismos 6 y 9.
En esta postura ya conocida por todos, tanto el hombre como la mujer practican el sexo oral. Es la unión de las dos anteriores (cunnilingus y felación).