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El marqués de Sade

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Alfonso Donatiano Francisco de Sade es uno de los autores más conocidos y denigrados de la historia de la literatura. Pero ¿qué conocemos de él?. Pensar en el marqués de Sade nos obliga a situarnos en el siglo XVIII. En la corte de este tiempo, las relaciones sexuales se entendían en clave de intriga. En las clases altas, no tener amante era un signo de pobreza, tanto en el caso de los hombres como en el de las mujeres. De hecho uno de los más famosos autores de la época fue Laclos quien escribió "amistades peligrosas". Pues bien, Sade perteneció a la alta aristocracia y tuvo una sólida formación humanística y militar. Sin embargo no siguió los caminos que de su alta posición se esperaban. A los veintitrés años, tras no aprobarse sus amoríos con Mademoiselle de Lauris, se casó con Renée Cordier, aportando su vieja nobleza a los poderosos Montreuil, recientemente ennoblecidos. Renée fue una esposa enteramente entregada a su marido, muy probablemente también en los excesos sexuales, a quién acompañó en sus frecuentes huidas de la ley y con quien mantuvo frecuentes visitas y correspondencia en los largos periodos que este pasó en la cárcel. Veintisiete años más tarde, cuando Sade cumple los cincuenta años, Renée pidió la separación legal. El marqués, meses más tarde, conocería a Marie Constance, de treinta y un años, con quién mantiene una relación amorosa estable hasta el final de sus días.

Los hechos biográficos nos hablan de un personaje desde luego libertino. Numerosos amoríos, historias de denuncias y juicios por flagelación y administración de bombones de anís cargados de cantáridas, historias en las que él y su criado contrataban prostitutas jóvenes con el objeto de realizar todo tipo de relaciones eróticas, flagelar y hacerse flagelar por las prostitutas. Y concretamente un acto sexual por el que fue condenado a muerte, la sodomía, según denunció una de las muchachas mientras él sodomizaba a una joven, su criado, con el que tuvo una relación prolongada y estrecha, le sodomizaba a él. Pero esta es una historia que se repite en la biografía del marqués de Sade; supuesto envenenamiento, sin más consecuencias que indisposiciones, deudas, sodomía, enfrentamientos políticos, por los que es condenado a grandes penas, tres o cuatro de muerte, grandes periodos en la cárcel, logra escapar, es indultado, vuelve a su vida normal, hasta que de nuevo es encarcelado. En su carrera militar llegó al grado de coronel y su carrera política se centró en la defensa de las libertades, de forma muy activa al año siguiente de la revolución francesa, en que fue puesto en libertad, teniendo entonces importantes cargos políticos.

Escribió numerosas obras de teatro que él mismo dirigía en las residencias donde vivía, en las cárceles y en los manicomios donde fue ingresado. La mayor parte de su obra la escribió en prisión, su obra más importante "los 120 días de Sodoma" en el que describe 600 "perversiones" la termina en la Bastilla precisamente en 1789, el año de la revolución. Dos años más tarde, tras la separación de su mujer, publica otra gran obra: "Justine".

¿Sufría el marqués de Sade un trastorno de la inclinación sexual, más tarde denominado Sadismo?. ¿Estaba loco como se ha dicho frecuentemente? Parece que fue una persona lúcida en todo momento, escritor incansable y quizás el primer autor que sacó a la luz lo que se ha llamado la "cuestión sexual". Fue considerado un pervertido durante cien años hasta que a finales del XIX y principios del XX se reconoció aparte del juicio moral que mereciera su vida personal, este enemigo del amor cortes, había sacado a la luz una parte de la naturaleza, hasta entonces no relatada, la búsqueda del placer con absoluta independencia de la reproducción, la exaltación de las sensaciones por todos los medios y combinaciones posibles, la exposición de las perversiones desde la perspectiva de la más arrogante nobleza, cierta animalidad que en cualquier caso integra toda relación erótica. Digamos que pagó más en cárcel de lo que mereció, por acercarse en ocasiones demasiado a sus fantasías, que es lo que nos cuenta en sus escritos. Obras que contienen enseñanzas acerca de la naturaleza humana, obras en su mayoría provocadoras y brutales, pero que no carecen de un afán del que se destila un elemento que después a dado grandes frutos, la búsqueda de placer como parte de la realización del individuo. Esto quizás nadie antes que Sade lo había mostrado.

Sádico es quien tiene la dificultad en su orientación sexual de excitarse exclusivamente con el dolor y la humillación del otro. El Marqués que dió nombre a esta patología defendió estos recursos para la exaltación del placer, la historia que a veces es sabia, ha sabido recoger lo mejor de su obra, su defensa del placer (desde luego no del dolor y la humillación), su investigación sobre la cuestión sexual, algo que para él era el valor social más antiguo de la historia del ser humano y la mirada al inconsciente, de la que hizo surgir pasiones y tendencias refinadas y brutales. Al fin, relató en literatura erótica lo que su contemporáneo Goya diría en sus caprichos "el sueño de la razón produce monstruos".
 

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