Cuántas veces te habrás hecho esta pregunta y le habrás dado vueltas a tu problema intentando averiguar dónde está la causa, si es que haces algo mal o si hay algo que te pasa y tú desconoces.
Aunque somos básicamente iguales, tus genes se diferencian de los del resto de la gente dando a cada uno de nosotros unas características diferentes y únicas en nuestro aspecto externo y que también influyen en algunas reacciones internas de nuestro organismo. Eso es la herencia genética que en cada uno condiciona no sólo el color de sus ojos o de su pelo, sino también su estatura, la forma de sus manos, de su cara y también influye...... en el control de su peso.
Del mismo modo que una persona puede ser alérgica a una determinada sustancia que a otra no le produce ninguna reacción; otra necesita dormir más horas, una se pone morena con facilidad y a otra le cuesta todo el verano, también hay quien tiene más desarrollados unos mecanismos "ahorradores" de energía y por lo tanto tiene más tendencia a almacenar el exceso de calorías de su dieta en forma de grasa.
Cuando existe esa tendencia, el plan dietético puede prolongarse algo más y es fundamental la dieta de mantenimiento para conservar el peso adecuado, pero si lo pensamos bien es positivo puesto que es una forma añadida de que la dieta habitual sea más sana.
Doctora Rosario Hellín