El estrés es una respuesta de tu organismo ante una emergencia que puede estar en tu entorno. Cuando experimentamos el estrés, en nuestro cuerpo, se ponen en marcha las glándulas suprarrenales secretando mas cortisol, lo cual incluye que las grasas tengan tendencia a acumularse más en la
zona de nuestro vientre.
Aunque el estrés moviliza reservas de energía (grasas y azúcar sanguíneo), para obtener más combustible para los músculos lo más rápidamente posible, a su vez se produce un apetito desmesurado. El cuerpo tiende a producir más insulina, y este exceso induce una mayor acumulación de la lipasa (una
enzima que ayuda a producir más grasas). Baja la tensión, se tiende a comer compulsivamente y ansiar más grasas. Además estimula el nerviosismo y la ansiedad "oral", fumar, morderse las uñas, y adicción a los alimentos "basura".
Recuerda, el relax, el buen humor y los alimentos sanos combaten el estrés.
Psicóloga Eulalia Cardona