Nace un nuevo tratamiento quirúrgico para acabar con las varices
Rocío García, Canal Salud, Madrid a jueves 27 de marzo de 2003
La flebectomía por transiluminación es el nuevo tratamiento quirúrgico patentado y clínicamente probado para la extracción de varices que se realiza mediante el Sistema Trivexâ.
Las varices son dilataciones anormales y permanentes de las venas que pasan bajo la superficie cutánea de los miembros inferiores. Son una manifestación externa de alteraciones en el aparato circulatorio. Se presentan como un problema importante y muy frecuente en nuestra sociedad, ya que puede padecerlas entre un 20 y un 30 por ciento de la población. Dependiendo de la edad, la incidencia puede ser aún mucho mayor, sobre todo en las mujeres. Las varices suponen mucho más que un problema estético y requieren la intervención de un especialista en cirugía vascular. La evolución de una variz no controlada puede empeorar con el paso del tiempo y llegar a provocar complicaciones como la aparición de úlceras venosas, tromboflebitis etc.
La flebectomía por transiluminación es una técnica quirúrgica que consiste en la resección de las varices ayudada por la transiluminación de los tejidos. La irrigación interna de la luz permite al cirujano visualizar la variz y confirmar que las venas están siendo completamente eliminadas. La aplicación de este tratamiento supone visibles ventajas tanto para cirujanos como para los pacientes.
Este tratamiento consiste en la ablación y resección endoscópica de las varicosidades superficiales mediante el manejo de tres instrumentos: un pequeño motor resector, un irrigador de luz y una anestesia tumescente.
Su aplicación presenta numerosas ventajas frente a las técnicas tradicionales ya que, no sólo disminuye el tiempo quirúrgico y el número de incisiones necesarias, sino que adicionalmente, y gracias a la transiluminación, el cirujano es capaz de visualizar la vena durante todo el procedimiento.
El método a seguir es muy sencillo, en primer lugar se delimita la zona a tratar. A continuación se realizan dos pequeñas incisiones en la parte afectada: una por la que se introduce el iluminador y otra por la que se inserta el motor resector. Este resector, mediante una acción de succión, conduce la variz hasta su apertura y la absorbe. La acción mecánica del resector tritura el vaso y succiona los fragmentos hacia el exterior.
Además, este procedimiento se muestra ventajoso para los pacientes, ya que conlleva menos dolor y reduce las incisiones en un 50 o 60 por ciento.