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Heridas

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Los tejidos blandos

herida
Además de los huesos y cartílagos, el organismo está recubierto por tejidos blandos: músculos, grasas, tendones, ligamentos, membranas, mucosas, vasos sanguíneos y piel.

Las lesiones de tejidos blandos pueden causar un daño grave, incapacidad o incluso la muerte.

Siempre que éstos téjidos sean lesionados o desgarrados, hay peligro de infección; los microorganismos pueden entrar al cuerpo a través de una escoriación, un corte, una quemadura o una punción.

Una INFECCIÓN es la repuesta del organismo al crecimiento de las bacterias dentro de los tejidos del cuerpo.
  • Las manifestaciones de una infección en el sitio de la lesión son: inflamación, enrojecimiento, dolor, calor (al tacto) en la zona y drenaje de pus.
  • Las infecciones graves provocan fiebre, malestar general, decaimiento, somnolencia, falta de apetito, náuseas y según sea microorganismo que causa la infección pude tener otras manifestaciones.
  • Existe una infección grave denominada tétanos puede ser adquirida por lesión de los tejidos blandos.
  • Las manifestaciones de infección pueden presentarse en pocas horas o días después de producirse la lesión.


Si sangra por la nariz...

Si sangra por la nariz, es conveniente:

Sentarse o quedarse de pie, ya que favorece la ralentización del flujo de sangre hacia las venas de la nariz.

No echar la cabeza hacia atrás.

Colocar una mano en la nuca y con la otra hacer presión fuerte sobre el tabique nasal.

Taponarse la nariz con el índice y el pulgar y respirar a través de la boca durante 5 ó 10 min; esto detendrá el flujo de sangre.

Empapar una gasa con agua oxigenada e introducirla en la fosa nasal sangrante.

Si el sangrado no para en 10 o 15 minutos, buscar rápidamente asistencia médica.

Heridas leves

Los cortes, magullasduras, rozaduras o heridas menores no suelen requerir atención en urgencias. No obstante, es esencial tratar adecuadamente la infección. A continuación se indican unos cuantos pasos a seguir en el control de este tipo de heridas:

Coloque la víctima en una posición cómoda y pregúntele la causa de la lesión.

Lávese las manos y evite tocar la herida con los dedos, máxime si usted tiene una lesión (por pequeña que sea).

Retire la ropa si cubre la herida.

El objetivo es PARAR LA HEMORRAGIA:
  • Aplique presión con un apósito seco o empapado en algún producto hemostático (agua oxigenada o antiséptico yodado).
  • Seque la herida con una gasa, dando pequeños toques dentro y en los extremos (para quitar toda suciedad de los bordes de la herida), usando la gasa una sola vez.
  • Nunca utilice algodón, pañuelos o servilletas de papel, ya que desprenden motas, se adhieren a la herida y pueden causar infección.
  • Cubra la herida con una gasa o apósitos, y sujétela con esparadrapo o vendaje si es necesario; a menos que el corte sea en la cara, en cuyo caso se deja al aire con una simple capa de antiséptico.
  • No aplique medicamentos (antibióticos en polvo o pomadas) porque se pueden presentar alergias.
Si el sangrado es persistente y continúa después de varios minutos de ejercer presión sobre la zona, buscar inmediatamente cuidado profesional.

Una herida puede requerir puntos para juntar los bordes de la misma y para la cicatrización correcta. A veces puede evitarse el uso de puntos de sutura con una tira o dos de cinta adhesiva quirúrgica.

Si la herida aparece inflamada (tumefacta y enrojecida), o si rezuma pus u otros líquidos, consulte con su médico, porque puede existir una infección que requiera tratamiento adicional.

Heridas graves

Para tratar una herida seria y detener la hemorragia hay que seguir los siguientes pasos:

Acostar a la persona afectada. Si es posible, la cabeza debe estar ligeramente más abajo que el tronco o las piernas; ya que esta posición aumenta el flujo sanguíneo al cerebro. Elevar el miembro sangrante para reducir el flujo.

Limpiar cuidadosamente la herida que sangra.

Aplicar presión directamente en la herida con un vendaje estéril o un trapo limpio. Utilizar si es posible guantes desechables.

Mantener presión hasta que pare la hemorragia y en ese momento envolver cuidadosamente la zona con un vendaje compresivo. Si no se tiene nada a mano, use simplemente un trapo limpio.

Si el sangrado continúa y la sangre se cuela a través de la gasa o trapo, no moverlo, añadir más material absorbente encima y buscar ayuda médica de inmediato.

Si la hemorragia no se para con presión directa, puede ser necesario aplicar presión a la arteria más importante que nutre de sangre el área de la herida.

Inmovilizar la parte sangrante una vez que la hemorragia ha sido controlada, y llevar la persona herida a un servicio de urgencias lo más rápido posible.

 

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