En qué consiste:
Creación de una abertura en la
tráquea para que funcione como vía respiratoria, permanente o temporal.
La abertura rodea las obstrucciones que impiden la inhalación del aire.
Qué parte del cuerpo está implicada:
Tráquea, músculos, vasos sanguíneos y nervios del cuello.
Llame o acuda al médico que realizó la intervención si notara cualquiera de estos síntomas: Náuseas y vómitos.
Dolor en el bajo
abdomen u hombros.
Hemorragia vaginal.
Signos de infección: dolor de cabeza, dolor muscular, mareos,
fiebre y malestar general.
Medidas generales:
Ducharse o tomar baños con normalidad.
Lavar la
zona de la intervención con un jabón suave y sin aditivos.
Pueden formarse fuertes arrugas alrededor de la incisión, pero desaparecerán gradualmente sin tratamiento.
Medicación:
Medicinas no son normalmente necesarias.
Actividad:
No hay restricciones después de dos o tres horas después de la intervención.
Dieta:
No es necesaria.
Resultados:
Más del 95% de los test de amiocentesis indican que no hay anormalidades. Algunos grupos con alto riesgo prefieren la intervención para reducir su ansiedad durante el embarazo. De todos modos los resultados de la amiocentesis, no pueden garantizar un
feto sin problemas. Hasta ahora no hay test para todas las posibles anormalidades.
Posibles complicaciones:
Lesión de los nervios recurrentes, lo que produce afonía.
Infección de la herida quirúrgica.
Hemorragia excesiva.
Antes de la operación:
Análisis de sangre y orina y rayos X de
tórax antes y, si es necesario, después de la cirugía.
Realiza la intervención:
Cirujano de garganta, nariz y oídos o
cirujano general..
Se realiza en:
En el hospital, en consultas externas o en urgencias.
Se emplea anestesia:
Localmente mediante inyección para asegurarla salud del feto, no se deben utilizar sedantes ni analgésicos.
Técnica:
Se hace una incisión en el cuello.
Se separan los músculos del cuello.
Se localizan la
glándula tiroides y los nervios recurrentes (su sección provocaría afonías).
Se hace un corte en la tráquea, en el segundo espacio entre cartílagos traqueales.
Se introduce una cánula (tubo).
Se cierra la piel alrededor del tubo con suturas o grapas, que generalmente se quitan a la semana de la operación.
Duración de la estancia en el hospital:
Pacientes de consultas externas: ninguno (sin complicaciones).
Pacientes hospitalizados:Según el proceso que haya provocado la traqueotomía.
Recién nacidos y lactantes.
Adultos de más de 60 años.
Obesidad, tabaquismo, mala alimentación.
Enfermedad reciente, sobre todo infecciones respiratorias.
Alcoholismo o enfermedad crónica.
Uso de drogas como hipertensores, relajantes musculares, tranquilizantes, somníferos, insulina, sedantes, bloqueantes
beta-adrenérgicos o cortisona.
Razones para la intervención
Restablecimiento de la respiración normal.
Control de las secreciones de nariz y garganta, sobre todo en pacientes inconscientes.
Creación de una vía respiratoria en pacientes que necesitan respiración asistida prolongada.