En qué consiste:
Extirpar una parte del esófago, el tubo que va desde el final de la garganta hasta el estómago.
Qué parte del cuerpo está implicada:
Caja torácica, esófago, estómago,
intestino delgado (a veces).
Llame o acuda al médico que realizó la intervención si notara cualquiera de estos síntomas:
Dolor, hinchazón, escozor, aumento del daño o hemorragia en el área quirúrgica.
Aparecen signos de infección: dolor de cabeza, dolor muscular, mareos o malestar general y fiebre.
Siente náuseas, vómitos,
estreñimiento o hinchazón abdominal.
Aparecen nuevos e inexplicables síntomas. Efectos secundarios del tratamiento.
Medidas generales:
Ducharse o tomar baños con normalidad.
Lavar la
zona de la intervención con un jabón suave y sin aditivos.
Pueden formarse fuertes arrugas alrededor de la incisión, pero desaparecerán gradualmente sin tratamiento.
No fumar.
Utilice un calentador eléctrico, una lámpara de calor o compresas calientes para aliviar el dolor.
Mueva las piernas a menudo, mientras descansa en la cama.
Medicación:
Su médico puede prescribirle:
Analgésicos, no tome más de siete días seguidos, tome SÓLO los realmente necesarios.
Antibióticos contra la infección.
Laxantes suaves para evitar el estreñimiento.
Puede tomar medicamentos no prescritos como paracetamol o metamizol, para aliviar el dolor leve.
Actividad:
Reanude su trabajo y actividad normal tan pronto como sea posible.
Evite realizar ejercicios intensos durante las 12 semanas siguientes a la intervención.
Puede conducir, pasadas las tres semanas de su vuelta a casa.
Reanude sus relaciones sexuales cuando se encuentre capacitado.
Dieta:
Tome una dieta líquida hasta que su tracto gastrointestinal vuelva a funcionar con normalidad.
Después tome una dieta sana, alta en proteínas para acelerar la cicatrización.
Evite café, té, cacao, bebidas gaseosas, bebidas alcohólicas y cualquier comida picante que cause indigestión.
Resultados:
Si la intervención se realiza para tratar un cáncer, y se ha cogido a tiempo, tiene muchas posibilidades de seguir vivo cinco años después.
Posibles complicaciones:
Hemorragia excesiva.
Infección de la herida quirúrgica.
Hernia incisional (salida de tripas por la herida quirúrgica).
Escape de material digestivo en la nueva unión de
intestino y esófago.
Realiza la intervención:
Cirujano general,
cirujano torácico,
cirujano digestivo.
Se realiza en:
Hospital.
Se emplea anestesia:
General.
Técnica:
Se realiza una incisión en el
abdomen y pecho para ver el esófago.
El esófago es aislado y examinado.
Se extirpan los tejidos anormales.
Si la intervención se realiza como tratamiento del cáncer, las glándulas linfáticas cercanas, también se extirpan.
El final del esófago se une con el estómago o
intestino delgado.
Se cierran el
abdomen y el pecho con suturas que podrán retirarse una semana después.
Duración de la estancia en el hospital:
Unos 18 días
Antes de la operación:
Análisis de sangre y orina.
Radiografías de tórax.
E.C.G.
Durante la operación:
A veces se hará un estudio microscópico del esófago o de los gánglios.
Después de la operación:
Análisis de sangre.
Edad superior a 60 años.
Obesidad.
Tabaco.
Alimentación pobre.
Excesivo consumo de alcohol.
Enfermedades recientes o crónicas.
Enfermedad crónica del
corazón o pulmón.
Ingesta de medicamentos, como:
- antihipertensivos,
- insulina,
- relajantes musculares,
- somníferos,
- cortisona o
- diuréticos
Ingesta de drogas.
Razones para la intervención
Cáncer de esófago.
Quemaduras y cicatrices en el esófago.
Apertura del esófago cerrado de nacimiento del recién nacido.