Enfermedad
infectocontagiosa causada por la
bacteria Corynebacterium Difteriae.
Afecta a la garganta, piel, corazón, sistema nervioso central y riñones.
El
período de incubación (el tiempo que pasa entre el contacto con la
bacteria y el desarrollo de la enfermedad) es de 2 a 5 días.
Adultos mayores de 65 y niños menores de 5.
Malnutrición.
Condiciones de vida insalubres.
Falta de
inmunización (la vacuna contra la
Difteria está incluida en el "Calendario de Vacunación" infantil).
Vacuna de la difteria. Un recordatorio se suele dar cada diez años.
Antibióticos,
toxoide e
inmunización pasiva; si no se está previamente inmunizado, y si se ha estado en contacto con enfermos de difteria.
DIAGNÓSTICO:
Cultivo de garganta y
análisis de sangre.
TRATAMIENTO:
Hospitalización y aislamiento respiratorio del paciente hasta su recuperación.
En casos graves, el paciente requiere
traqueotomía y asistencia respiratoria mecánica.
Evitar secreciones en boca y nariz.
El toxoide
antidifterico es el tratamiento de elección.
Los antibióticos, aunque matan al Corynebacterium Difteriae, juegan un papel accesorio.
Fallo cardíaco.
Sofocación y obstrucción bronquial.
Inflamación de los nervios que causa visión borrosa y dificultad al tragar.
Fallo cardíaco.
Sofocación y obstrucción bronquial.
Inflamación de los nervios que causa visión borrosa y dificultad al tragar.
La
bacteria Corynebacterium Difteriae produce una
toxina que es distribuida a través de todo el cuerpo, con capacidad para dañar diversos órganos y sentidos.
Estado precoz:
- Molestias de garganta, fiebre ligera y dolor en los ganglios alrededor del cuello, que se hinchan.
- Aparecen unas membranas grisáceas, adherentes, en la garganta producidas por la presencia de la bacteria y de la toxina.
Estado avanzado:
- Obstrucción aérea y dificultades para respirar.
- Visión doble, habla dificultosa y problemas al tragar.
- Shock con hipotensión, palpitaciones, palidez, sudoración y ansiedad.