La
citología es un
análisis que nos facilita una muestra de las células de la superficie del cervix (extremo del útero que lo comunica con la vagina).
Consiste en una prueba de detección de los cambios pre-cancerígenos del
cáncer cervical, pero no pretende ni puede detectar otras formas de cáncer; como por ejemplo el
cáncer de ovario, de vagina o de útero.
Infecciones vaginales recientes; como por ejemplo hongos, herpes,
vaginosis bacterial o tricomonas.
El HPV (infección vírica del papiloma humano) es una causa frecuente de resultados anormales en la citología. El HPV está presente en el 60% de las mujeres sexualmente activas y es también el causante de las verrugas genitales.
Las mujeres en
período postparto o con
menopausia pueden dar resultados anormales en una
citología aunque no exista en ellas ningún problema.
Los cambios pre-cancerígenos y el
cáncer cervical son cada vez más escasos en los países desarrollados gracias a la frecuente realización de citologías.
Resultados anormales son cuando el informe del laboratorio indica que las células son diferentes de las células de una
cérvix sana.
El método clásico para describir una anormalidad en la escala del 1 al 5 es el siguiente:
- Normal,
- Atípico (zona gris),
- Displasia (pre-cancerígeno),
- Carcinoma in situ (cáncer no invasivo) y
- Cáncer invasivo
La
citología también puede describirse de la siguiente forma:
- Normal,
- Atípica,
- Displasia de bajo grado, (CIN I)
- Displasia de alto grado y (CIN II/III)
- Cáncer (CIS)
Finalmente, la clasificación "TBS", que estratifica las citologías en:
- ASCUS: Células atípicas de dudosa significación
- LGSIL: Cambios de bajo grado (±CIN I y cambios por infección por HPV)
- HGSIL: Lesión de alto grado (±CIN II/III)
- Cáncer
Si los resultados de la
citología son anormales, consulte con su médico en referencia a las posibles causas de la anormalidad y el tratamiento recomendado.
La
citología debería realizarse anualmente a partir del momento en que la mujer pase a ser sexualmente activa. Los
análisis anuales son especialmente necesarios para aquellas mujeres de alto riesgo.
Los criterios para la clasificación de alto riesgo son los siguientes:
- Verrugas genitales hereditarias.
- Más de un compañero sexual.
- Primer coito antes de los 18 años.
- Fumadora.
La frecuencia exacta de las citologías deberá ser consultada con su médico; en caso de que la
citología tuviera un resultado anormal deberá ser repetida a los 3-6 meses.
SÍ; DEBE REALIZARSE UNA
CITOLOGÍA TRAS UNA HISTERECTOMÍA, ya que las células del extremo de la vagina son muy similares a las células de la cerviz.
La frecuencia de los
análisis dependerá de la razón por la cual se haya realizado la histerectomía.
Será necesario realizar citologías de forma regular en caso de que la paciente tenga un historial de resultados anormales en anteriores citologías o en caso de que la histerectomía se haya realizado debido a cambios pre-cancerígenos o
cáncer de cérvix.
Si la histerectomía ha sido realizada por motivos no relacionados con cambios malignos o pre-malignos, entonces las citologías podrán realizarse con menor frecuencia que una vez al año.
Se recogen células en primer lugar raspando con una espátula, hecha de madera o plástico, en la superficie exterior de la cerviz.
A continuación, se recogen muestras de las células del interior del canal de la
cérvix utilizando un tapón de algodón o un cepillo de plástico.
Ambas se extienden en una lámina de cristal, se fijan con un spray y se envían al laboratorio para su análisis.