Salud en el cabello
Julia Ruiz a lunes 26 de julio de 2004
Salud en el cabello
El cabello es muy importante en el aspecto físico, pero también es indicativo de algunas enfermedade. La pérdida del cabello y de los aspectos naturales del mismo indican falta de salud. El pelo está compuesto por queratina, aminoácidos y oligoelementos que proceden de la atmósfera y lípidos derivados del sebo que produce el cuero cabelludo.
La pérdida del cabello o alopecia puede producirse por algunas enfermedades como la falta de hierro, procesos hormonales como puede darse en el caso de una enfermedad tiroidea, por estrés emocional o físico, por el tratamiento de quimioterapia y medicamentos en el tratamiento del cáncer, por exceso de vitamina A, al producirse quemaduras, por tratamiento con radioterapia, o al tener una tiña de la cabeza. En todos estos casos la caída del cabello dejará de producirse con las medidas oportunas teniendo en cuenta que si no se tratan las enfermedades que lo producen no remitirá por más que se utilicen tratamientos para impedir la caída del cabello.
El caso de la alopecia hereditaria es un caída del cabello de carácter genético y en este caso no hay reversibilidad como en los anteriores. Se da más en hombres y comienza a aparecer antes de los 30 años.
En algunos casos la pérdida de cabello se produce por una tendencia inconsciente de tipo nervioso de tocarse el cabello o tirar de él, cuando otras personas han observado que esto sucede lo ideal sería que se lo advirtieran y tratar de evitar que se produzca este acto reflejo.
Todo el mundo pierde cabellos diariamente, la media diaria es de aproximadamente 100 cabellos del cuero cabelludo. La alarma se presenta porque hay una incapacidad para poder regenerar esos cabellos perdidos. El cuero cabelludo contiene un promedio de 100.000 cabellos, está estimado que las personas rubias tienen más cabello que las morenas.
Cada pelo tiene una vida de 5 años aproximadamente, creciendo 1,5 centímetros al mes. Por lo general, el cabello se cae en su quinto año y es reemplazado por uno nuevo en un período de 6 meses.
El cuidado del cabello puede ayudar a que no se caiga ni se rompa, manteniendo así un pelo sano. El cabello necesita un lavado que lo conserve brillante, y un tratamiento suavizante que restablezca la hidratación y el nivel apropiado de lípidos. El champú está compuesto por una base tensoactiva, con funciones suavizantes, y otros aditivos para obtener resultados específicos. El tratamiento acondicionador sirve para tener volumen e hidratación del cabello y del cuero cabelludo, evitando que se rompa al dar tirones en el cepillado. En los casos en los que hay pérdida de cabello se recomiendan champús suaves (como los de bebés y niños) para evitar agresiones al cuero cabelludo.
Cortar el cabello evitará las puntas abiertas y un crecimiento del cabello con normalidad de forma fuerte y saludable.
Al salir de la ducha se debe secar el cabello eliminando el exceso de agua a través de la absorción suave de la toalla y no frotando enérgicamente.
Los cepillos deben ser de cerdas naturales que evitan los tirones fuertes que dan los de plástico. Algunos tienen las cerdas de madera acabando en una pequeña bolita que proporciona un masaje en el cepillado.
Es importante conocer las características del propio pelo y elegir los productos adecuados, sobre todo en los casos en los que estén teñidos ya que exigirán condiciones de hidratación distintas. El uso del secador está muy contraindicado en los casos en los que exista pérdida de cabello pero también se recomienda dejar secar el pelo al aire libre aunque no se tenga pérdida ya que es un factor que reseca y desequilibra el pelo.
En definitiva, nuestro cabello nos preocupa, pero a veces, tenemos hábitos a la hora de tratarlo que no son muy recomendables, con frecuencia nos bombardean y no sabemos elegir entre tantos productos, creyendo que son sumamente importantes en la salud de nuestro cabello, cuando en realidad es más sencillo de lo que parece.
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