Un sistema de inactivación de patógenos en sangre destinada a transfusiones inactiva virus de la misma familia que el SRAS
Almudena Cortés, Canal Salud, Madrid a jueves 03 de julio de 2003
Los resultados de unos test preliminares demuestran que un inactivador de patógenos en plaquetas es capaz de inactivar una variante humana del coronavirus, una familia de virus a la que pertenece el agente causante del Síndrome Respiratorio Agudo (SRAS), que ya ha infectado a 8.000 personas en todo el mundo.
Este coronavirus se ha detectado en la sangre de pacientes infectados durante la fase aguda de la enfermedad, por lo que se sospecha que pueda trasmitirse a través de la sangre. Para evitar esta propagación se están llevando a cabo estrategias como el programa mundial de aplazamiento de donaciones establecido por la OMS y la investigación sobre el desarrollo de test que ayuden a su búsqueda y detección. Los patógenos de nueva aparición y los migratorios suponen una amenaza para la seguridad de la sangre procedente de donaciones, los test de sangre que se llevan a cabo para su vigilancia sólo se desarrollan cuando los agentes causantes de nuevas enfermedades, como el SRAS, han sido plenamente identificados, por el contrario, este sistema, Intercept Blood System, que ha conseguido la aprobación oficial en Europa, es un método preventivo para la seguridad de la sangre, puesto que permite inactivar agentes patógenos y garantizar la protección mucho antes de que se desarrollen los correspondientes test.
Este sistema está siendo desarrollado con el fin de inactivar virus, bacterias, parásitos y glóbulos blancos en plaquetas, plasma y glóbulos rojos destinados a transfusiones. Actualmente se han implantado métodos de prueba y control de donantes para controlar la seguridad de las donaciones, pero esos métodos no son suficientes y las enfermedades transmitidas mediante transfusiones continúan produciéndose. El problema está en que las pruebas que detectan la contaminación bacterial se realizan con muy poca frecuencia, hecho que se debe a la amplia gama de bacterias que pueden llegar a contaminar la sangre de forma potencial y, por consiguiente, a la amplia gama de pruebas necesarias para detectarlas.
El sistema sanguíneo Intercept se basa en una tecnología que utiliza un compuesto que se intercala con el ADN y el ARN y que después del tratamiento mediante luz UVA, interactúa con el ADN/ARN, formando enlaces cruzados irreversibles que impiden la replicación del ADN o ARN, con lo que los patógenos se vuelven inocuos. La ventaja del uso de este sistema es que está inactivando de forma preventiva patógenos presentes en los componentes sanguíneos procedentes de donaciones que pueden escapar a la detección de los sistemas de pruebas actuales.
La otra patología, la psoriasis, es una enfermedad crónica de la piel altamente prevalente que afecta a alrededor del 1 al 3 por ciento de la población, siendo una enfermedad que ocasiona gastos considerables a los sistemas sanitarios.