La ONU reconoce papel vital de la patata en el futuro de millones de pobres
EFE a miércoles 28 de diciembre de 2005
La ONU ha declarado 2008 como el Año Internacional de la Patata, en reconocimiento a su presencia como alimento básico en la dieta de todas las sociedades del mundo y por su importante papel en la erradicación de la pobreza.
Los 191 países de la Asamblea General decidieron esta semana establecer 2008 como un año especial para celebrar las propiedades de este tubérculo, que está ayudando a millones de pobres en el mundo a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, particularmente el de erradicar la pobreza a la mitad en 2015.
Originaria del Altiplano andino, la patata o papa (palabra quechua original) comenzó a cultivarse y consumirse hace 8.000 años y fue introducida en Europa por los conquistadores en el siglo XVI.
Considerado por los españoles como el "pan del indio", la patata tardó en incorporarse a la dieta de la población mundial por ser visto como un producto tóxico, y sólo se las daban como alimento a los cerdos y otros animales domésticos.
Dos siglos más tarde, después del rechazo inicial, que obedecía incluso a motivaciones religiosas, el tubérculo se convirtió en uno de los principales cultivos del planeta, especialmente por ser rico en vitamina C y calcio.
Actualmente, aunque el producto es originario de Perú, Chile, Ecuador y Bolivia, la principal zona productora no está en el continente americano, sino en países asiáticos y europeos.
Casi el 60 por ciento de la producción mundial de patata se concentra en China, Rusia, Polonia, Estados Unidos, India y Ucrania, y en menor medida en Alemania, Holanda y Reino Unido, según datos del Fondo de la ONU para la Agricultura y Alimentación (FAO).
Los expertos auguran que el consumo de este tubérculo se duplicará en las dos próximas décadas en los países en desarrollo y servirá para resolver los problemas de alimentación en el mundo.
De este modo, la patata, que es actualmente el cuarto producto más cultivado del mundo, ocupará el mismo lugar en importancia que el trigo, el maíz y el arroz, que hasta el momento son considerados lo tres productos básicos de la alimentación en todo el mundo.
Según cifras de la ONU, la demanda mundial de patatas va a aumentar un 20 por ciento (de 300 a 360 millones de toneladas) en los próximos dos decenios, y hasta el cien por cien en los países subdesarrollados.
China es el país que se sitúa en la cabecera como el mayor productor de patatas del mundo, con casi 550 millones de toneladas anuales, aunque sólo una cuarta parte de la producción se destina al consumo humano.
Sin embargo, la patata sigue siendo un cultivo vital para muchos agricultores pobres en la región de los Andes, al representar hasta el 70 por ciento de sus ingresos, y les aporta entre el 30 y el 50 por ciento del total de calorías consumidas, según la ONU.
Lejos de la cultura andina donde nació, la patata también es un producto básico en los países de Africa y Oriente Medio, en donde se han puesto en marcha técnicas para su cultivo en el desierto y en otras áreas de baja altura.
Los científicos ya empiezan a prepararse para la amenaza que el cambio climático puede suponer para el cultivo de esta planta, como es el hecho de que en el último Congreso Internacional de la Patata se acordara la creación de un banco de genes del tubérculo con el fin de preservar su diversidad biológica.
El Centro Internacional de la Papa (CIP), con sede en La Molina (Perú), ya tiene almacenadas más de 10.000 variedades de patata y camote (batata, papa dulce), de las que 2.000 son oriundas de Perú.
Desde ahora y hasta 2008, los gobiernos y las organizaciones internacionales desarrollarán programas y campañas de sensibilización para promover el cultivo de la patata, especialmente en países en donde la población intenta sobrevivir a desastres naturales, epidemias en los cultivos y conflictos armados.