La Histeria es la aparición de síntomas objetivos sin lesión orgánica que lo justifique, como ejemplo, podríamos hablar de una sordera sin base orgánica de ningún tipo. No hay evidencia de lesiones orgánicas que avalen los síntomas. Estos síntomas son el resultado de un conflicto psicológico que se presenta en forma de
síntoma orgánico, también se denomina
neurosis de conversión, otros lo llaman alteraciones somatomórficas. Y cuando el conflicto se manifiesta en forma de enfermedad psíquica recibe el nombre de trastorno disociativo.
La Histeria tiene un curso crónico, pero con fluctuaciones.
En cuanto al tratamiento, se han hecho estudios con dosis bajas de ansiolíticos,
psicoterapia de apoyo y relajación. Y se ha visto que la farmacología en este tipo de tratamientos puede resultar en ocasiones perjudicial.